Demasiado tiempo quizás

sin beberlo.

...

Huellas que dejé

en la tarde

allí aguardan seguro.

El sendero

que recorrí tantas veces

me dejó el alma cubierta de arena...

Una canción

brotando

de granitos de sal

se arrastró

y me alcanzó en la orilla.

Puntitos

de luz estival

notas de un verano

recién comenzado.

Suspiros

regalos de seres marinos

celebrando

las risas

los juegos

los baños

los deseos y los sueños

de los que arribamos

a un puerto.

Maletas rebosantes

de historias

que las olas comienzan

y nuestros pasos en la playa continúan

durante las horas pasadas en tí.

Historias de mar.

...

Y un año más

el salitre acunará

en unos labios

Y sonriendo agradecidos

dirán

no me prives

JAMÁS

de tu paraíso

mediterráneo

...

JAMÁS.