Dime mamá, ¿es posible ser feliz?

 

Cariño, ¿es imposible cazar mariposas?.

 

Pues resulta bastante difícil, aún así se puede.

La pasada primavera cacé una con una redecilla.

Al principio las veía; mil colores en sus alas,

una gracia infinita para moverse en el aire...

...Y pensé...no creo que lo consiga.

Desperté un día con una sonrisa y me dije...lo voy a intentar.

No recuerdo lo que tardé, lo importante es que lo conseguí.

La miré entre mis pequeñas manitas y sentí que merecía la pena...

...y me sentí bien, sonriente, dichoso.

La tuve sólo un rato, el suficiente, y la dejé ir.

Me pareció que ella lo agradecía y en su vuelo reía.

 

Hijo mío.

Pues ahora que tus manos han crecido, sonríe,

no dañes tal como hiciste con la mariposa,

sé paciente y la felicidad te atrapará a tí

cuando sea el momento.

Disfrútala, sigue riendo.

Te dejará ir...pero no debe importarte pues habrá más ratos que volverá...

...Y así pasará tu vida...como aquella mariposa.

Y ahora descansa vida mía y sé feliz.

 

Abrazos para mi mariposa-angelico: Álvaro.

Carmenxx.